Texto para sentir.
Estas letras las escribo para ti. Para que cuando las leas recuerdes aquello que te hizo encorvarte, poniendo ambas manos sobre tu vientre debido al dolor que te causó el estómago. Que recuerdes la vez que las lágrimas inundaron tus ojos y se desbordaron por las mejillas, mojando tu rostro. Que viajes a cuando le viste, le tomaste, le sentiste... por última vez.
Donde fuiste tan transparente que cualquiera pudo haberte dicho cómo te sentías. Allí donde hay ese olor inconfundible y encuentras una pertenencia indescriptible. En el lugar donde escuchaste aquello que no puedes o no quieres olvidar. Donde viste esa imagen que te persigue la mente y te aborda absteniéndose de cualquier advertencia.
Cuando escuchaste aquello que no esperabas y tu vida no fue la misma. En el momento en que sentiste la plenitud de un sentimiento que te abordaba tan inmenso y cabal que te resultó inefable. Cuando se aceleraron tus palpitaciones. Cuando gritaste tan fuerte que parecía que todo el mundo te iba a escuchar, e incluso aunque solo tú te escucharas, no te importaba porque ¿qué más da? Eso era condenadamente suficiente.
Cómo reaccionaste. Cómo te apresuraste. Cómo resultó. Cómo te sorprendió que haya resultado así. Cómo corriste tan veloz para liberar aquel sentimiento y golpeaste la memoria para tratar de moldear el recuerdo. Cómo te decidiste y te aferraste a aquel asunto que tú recuerdas ahora con gracia.
Aquello que guardas en el baúl que no abres a menudo, que visitas de vez en cuando pero deberías hacerlo más seguido. La lección práctica que experimentaste aquel día donde tus vasos sanguíneos se llenaron y tus mejillas se pusieron coloradas. Aquel sentimiento que tienes ahora.
Y sí, lo anterior puede describir tanto algo muy triste como algo gozoso. ¿Por qué? ¡Porque así es la vida, carajo! Irónica y armoniosa. La risa y el llanto son tan parecidos que a veces, si no ves al individuo, no sabes cuál está realizando: si está triste, sumido en llanto, o riéndose a más no poder.
Pero la meta de este texto es que no te pase de noche. Recuerda lo que has vivido. Recibe lo que venga. Siente lo que sientes. Vive lo que vives. Pon tus sentidos a experimentar este día. Disfruta cada sensación que te aborde, ya que si algo tienen las sensaciones es que, con todos sus grados de intensidad, matices y colores, son únicas cada una de ellas, como extraños seres deambulando por un bosque encantado que, cuando los ves, debes gozar el momento, incluso si aquel ser no fuera agradable a la vista, porque tal vez sea la única vez en tu existencia que puedas encontrarlo.

Me ha gustado mucho tu texto, me has hecho recordar y volver a vivir. Lo he tenido que leer dos veces para revertir el mal sabor de un recuerdo triste con uno bueno.
ResponderBorrarHey! Ese era el próposito. La vida es agridulce pero nunca por eso debemos dejar de probarla. ¡Un abrazo!
BorrarSentir es algo que muchas veces da un poco de miedo, pero es tan cierto que de eso está hecha la vida, qué negarse a sentir sería vivir a medias.
ResponderBorrarCreo que por eso mi parte favorita fue la comparación de el bosque encantado ����
Saludos
Gracias por leerme. La finalidad de este texto es hacer sentir o hacer pensar que para fines prácticos viene siendo lo mismo en estos días. Un abrazo.
BorrarEste escrito son las sensaciones que hacen que mi vida sea vida, pude recordar personas, momentos y olores ¡Gracias! creo que se logró el objetivo...
Borrar¡Excelente! Honrado de que me lean y anden divagando junto conmigo... Saludos.
BorrarNo se por que huimos de sentir, si eso hace que apreciamos lo importante 😊... precioso escrito
ResponderBorrarGracias por leerme. Un saludo.
Borrar