Crónica de un nombre extravagante.
Creo que todo empezó cuando
mi madre tropezó con el nombre en una revista. Le pertenecía a un arqueólogo de
renombre que quizá después haya influido en mi inlcinación por la antropología
y antigüedades. También puedo culpar a esta semejanza por mi gusto al cine, en
especial las películas de Indiana y la búsqueda de tesoros. Y
eso tan solo era el primer nombre.
El segundo vino después, en
otra revista, un cuentista de medio oriente haría su aparición con un nombre
compuesto de dos vocablos hebreos que juntos significan "buena
reputación" y le debo al hombre mi amor por las letras, supongo. Poco
pensó mamá en que, fonéticamente, los nombres de oriente medio parecen no ser
del medio sino solo de oriente. Agreguemos mi inevitable semejanza con mi padre
y sus rasgos asiáticos disimulados por la edad y pronunciados en su hijo. Esta
combinación haría de mi vida una eterna escena donde preguntarían por mi
descendencia y yo corregiría diciendo que quizá se refieren a mi ascendencia
porque aún no tengo hijos.
Pero quizá el momento clave
donde empezaron los problemas por mi nombre (¡vaya reputación de nombre!),
sería justo en el registro civil. Papá y mamá se dividieron cada cual un nombre
para asegurarse que la secretaria lo tecleara bien sobre el acta de nacimiento,
ignorando así un error en mis apellidos que después cobraría factura (en serio,
pagamos para que lo ajustaran).
Después en los primeros años
costó un poco para su servidor identificar las consonantes YHN junto con SHM
como mi nombre propio. Luego el apellido poco común que proviene del oficio
inglés de la minería. Y finalmente el último apellido, el materno, con un error
que me acongojaba la existencia ortográfica a mis tres años.
En el jardín de niños, la
maestra nos pidió escribir el nombre completo. Sobra decir que mis compañeros
acabaron y se marcharon al recreo. Su servidor siguió allí tratando de
descifrar qué hacer para que cupiera en aquel pequeño espacio blanco que tenía
frente a mi. No contenta con eso, a los días, la señora nos pidió formarlo con
macarrones secos y entregarlo como regalo a nuestros papás. Para cuando sugirió
pintar nuestro nombre con acuarelas yo ya estaba pensando inventarme unas
maldiciones para decírselas (para ese tiempo mi inocencia defendía mi
ignorancia).
En la escuela primaria, la
historia era más o menos la misma. Todos se detenían en mi nombre, preguntaban
si era extranjero, respondía que no, preguntaban si mis padres eran
extranjeros, respondía que no, preguntaban si mis abuelos eran extranjeros,
respondía que no y entonces algunos desistían la curiosidad, pero algunos
perseverantes seguían hasta llegar a Adán mismo y me preguntaban si él era
chino, japonés o algo porque uno no puede tener un nombre raro y ojos rasgados
simplemente porque sí.
Ya con el tiempo me di cuenta
de lo acertado de mi extraño nombre. Tiene ventajas: es único. Y desventajas:
es único. Pueden ubicarme rapidamente entre una lista de nombres. Así que de su
servidor depende el (como dice mi segundo nombre) tener una buena
reputación.
Con cariño recuerdo una
clase en la que empezaron a decir que parecía título de película. "Las
aventuras de Yohanan Montana", "Las crónicas de Narnia, el León, la
bruja y el Yohanan", "Harry Potter y el prisionero del Yohanan",
fueron entre los títulos que sugirieron mis compañeros.
Curiosamente, ese nombre es con
el que mi familia cercana me conoce.
El segundo, al ser más corto,
se popularizó entre quienes me han conocido de adulto (si podemos llamarnos
así). También, lo utilizo para presentarme con quienes creo que no se tomarán
el tiempo de pronunciar bien mi primer nombre. Cuando alguien desconocido, por tanto,
impredecible en mi vida, pregunta por mi nombre, simplemente
contesto "Shem".
Y los apellidos nos han llegado como la genética, dolencias y la misma vida: por herencia. Creo que esa parte no es tanto nuestra, sino de nuestros padres y hay que cuidarse. Pero son nuestros ahora y comforman parte del origen de un legado y su continuación.
Será interesante ver cómo cambia de significado, de significancia y de significación mi nombre conforme voy haciendo historia.

Primero déjeme decirle que esto fue gracioso 😂, se que para quienes su nombre es poco común resulta un predicamento. Es una forma muy creativa de presentar un nombre, mucho gusto.
ResponderBorrarSiempre es un deleite encontrarte en los comentarios, el gusto es mío.
BorrarMi nombre es facil decirlo escribirlo es otra cosa, pero creo que el tuyo es muy original👌🏻 saludos.. XO
ResponderBorrarSaludos de vuelta 😁
BorrarMe encanta la seriedad del título haciendo contraste a lo gracioso del texto, no me lo esperaba y espero no ofenderle cuando digo que no he parado de reír aún, una muy buena presentación sin duda, mucho gusto, ahora ya estamos a mano ;)
ResponderBorrarLa idea era que fuera gracioso, así que esto es un halago.
Borrar